Ginecología y Obstetricia de México, en conjunto con Nieto Editores, es un grupo editorial especializado en la edición de revistas y libros médicos. Su equipo lo integran: editores médicos, especialistas en metodología de la investigación, bioestadística, redactores de textos médicos, diseñadores gráficos y de páginas Web, comunicadores y vendedores de medios.  Nuestro equipo asesora a los médicos interesados en la publicación de sus investigaciones para que sus textos reúnan todos los requisitos que exigen las revistas de más alto impacto.  Nieto Editores entiende que el valor de una revista no está sólo en su gran tiraje impreso en papel, sino en su colocación en los sitios más consultados que albergan a las revistas indexadas o en proceso de indexación.  Las marcas de productos farmacéuticos que patrocinan esta opción de actualización médica continuada tienen alto poder de recordatorio de marca porque sus contenidos son consultados las 24 horas del día y en cada inicio de consulta de una revista y de un artículo hay, por lo menos, dos recordatorios de marca.  Nieto editores cuenta con un sólido equipo de traductores de español a inglés para las revistas con edición simultánea en ambos idiomas.  Nieto editores cuenta con la infraestructura y experiencia suficientes para organizar: consensos, guías de práctica clínica, simposios y mesas redondas entre los especialistas más destacados.

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Más allá del desafío


Las condiciones sociales generales que rodean el ambiente en México, y en buena parte del mundo y que están matizadas por un aparente retorno de conflictos de origen discriminatorio, parecen estar alejadas y poco relacionadas con el  diario quehacer del médico y pudiesen dar la impresión de ser independientes a la realización de los procedimientos rutinarios, necesarios, a veces indispensables y en muchas ocasiones vitales. En realidad, pueden tener implicaciones utilitarias sobre la labor del médico.

Lo anterior relacionado no sólo por el peso que implica el estar involucrado en una sociedad que es cada vez más compleja, diversa, heterogénea y, ahora y en este país, incluso amenazada como hace tiempo no se notaba por fuerzas externas imprevisibles y definitivamente no manejables. No es solo eso sino el desafío sobre los que estamos encargados de otorgar servicios de salud, que se da, por un lado por la aparente disminución del presupuesto otorgado para tal fin y, también, ante la inminente posibilidad de dejar de contar con insumos, a veces indispensables, que provienen del exterior y que puedan verse  mermados en su disponibilidad por factores políticos y económicos que están absolutamente fuera del control de los médicos.

Ante esta situación que se desborda de nuestra posibilidad de acción creo que debemos mantener el espíritu filosófico médico y dedicar, soslayando las circunstancias generales que nos rodean, nuestro mejor esfuerzo por seguir otorgando una atención médica de calidad a nuestras pacientes y mantener el espíritu de deseo de superación, práctica y académica, que ha sido característico de nuestra profesión y en particular de nuestra especialidad.

Es difícil mantener un ánimo creciente cuando las situaciones externas invitan al pesimismo, pero es nuestro deber continuar con el espíritu en alto y la mente preparada para que estas condiciones adversas no alteren la calidad de la atención médica que estamos acostumbrados a brindar.

Nuestro gremio, golpeado repetidamente por circunstancias que han ido desde salarios deficientes hasta una creciente acumulación de problemas legales en los últimos tiempos, no puede ahora darse el lujo de rendir su quehacer ante avatares inmanejables que, al final del camino, están por un lado, fuera de nuestro control y, por el otro, tendrán que adaptarse a los cambios de la época actual.

Exhorto a seguir adelante, desde nuestra trinchera mantener la excelencia en la atención médica diaria y mostrar, a través de la actitud de cada uno de nosotros, de la publicación de nuestro trabajo diario a mostrar que estamos dispuestos no sólo a continuar en esta línea sino a mejorar cuantitativa y cualitativamente en la realización de una medicina de excelencia.

Fuera de las premisas poco creíbles y de dudosa intención que manifiestan las frases políticas, sí creo que hay que considerar y adoptar como nuestra la posibilidad de interpretar esta situación como un reto a vencer y que, seguramente, lograremos porque paralelamente a las crisis que México ha vivido y en ocasiones, idependientemente de ellas, los ginecoobstetras nos hemos caracterizado por seguir adelante en el trabajo diario sin verse afectada su ejecución en su condición, categoría y clase por problemas generales, como los que ahora penosamente nos aquejan como país y que provienen de causas y motivos igualmente internos que externos.

Alberto Kably Ambe




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