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Periodicidad: mensual
Editor: Alberto Kably Ambe
Abreviatura: Ginecol Obstet Mex
ISSN: 0300-9041
ISSNe: 2594-2034
Indizada en: PubMed, SciELO, Índice Médico Latinoamericano, LILACS, Medline.

Cirugía de los tumores y secuelas infecciosas del aparato genital durante el embarazo*
Surgery of tumors and infectious complications of the genital apparatus during pregnancy.

Ginecol Obstet Mex | 1 de Mayo de 2006

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Ginecol Obstet Mex 2006;74:284-7


Por el Dr. Óscar Agüero
Agregado de Clínica Obstétrica.
Universidad de Caracas, Venezuela.


* Reproducido de: Ginecología y Obstetricia de México 1951;VI:391-394.

La cirugía de los tumores genitales durante el embarazo sigue el principio general de todas las intervenciones quirúrgicas en la gravidez, esto es, es una cirugía de necesidad y en este caso con mayor razón ya que la manipulación de los órganos genitales implica siempre el riesgo de interrupción del embarazo, y aunque si bien es cierto que dicho riesgo ha disminuido considerablemente en los últimos tiempos, nunca puede asegurarse que tal o cual intervención no influirá el curso del embarazo. De modo que puede decirse con Wilson y Mussey (1): “El tratamiento quirúrgico está indicado en aquellas condiciones que pueden inmediata o tardíamente amenazar la vida de la madre o que pueden afectar ulteriormente el progreso normal de la gestación o del subsiguiente parto”. Así pues, en las intervenciones genitales durante el embarazo debe tenerse siempre presente este riesgo para poner en acción las medidas generales pre y post-operatorias de la moderna cirugía, amén de las especiales de estos casos, como manejo mínimo y cuidadoso del útero grávido, realización de sólo la cirugía necesaria y empleo de medicación inhibidora de las contracciones uterinas (morfina, progesterona) antes y sobre todo después de la intervención.

En la cirugía de los tumores genitales durante el embarazo hemos de considerar las intervenciones que se efectúan a nivel de la vulva, vagina, cuello uterino, útero mismo y sus anexos, y para dar una idea actual del problema de esa cirugía, hemos revisado, hasta donde nos ha sido posible, la literatura de los últimos diez años.

 

VULVA Y VAGINA

 

En la vulva y vagina las tumoraciones benignas más frecuentemente encontradas son: quistes de Gartner, fibromas, quistes dermoides, quistes de Bartolino, elefantiasis, linfogranuloma, condilomas, granuloma venéreo, etc.

La relativamente rara ocurrencia de estos tumores vulvo-vaginales en asociación con el embarazo hace que sea difícil exponer un criterio racional basado en observaciones numerosas; así Taussig (2) consideraba que las operaciones sobre los genitales externos producían más fácilmente contracciones uterinas e interrupciones del embarazo que las operaciones abdominales mayores; por el contrario, greenhill (3) manifiesta que “las operaciones sobre los genitales externos tales como los labios y la vagina prácticamente no tienen efecto sobre la gestación.

En lo que se refiere a los quistes vaginales, Wilder (4) expone las tendencias existentes: por una parte, los que aconsejan dejar evolucionar el embarazo y si ocurre distocia ocasionada por el quiste, vaciar éste por punción y extraerlo después del parto; otros aconsejan la extirpación durante el embarazo para evitar las posibles distocias.

Este último criterio es en general aceptado para la mayoría de los tumores genitales y autores como Keller y gingingler (5) y Kerr (6) agregan además que la extirpación debe hacerse no muy cerca del fin del embarazo por la presencia de la herida operatoria. Creemos que puede decirse en la actualidad que cuando los tumores son de volumen suficiente como para causar trastornos

a la expulsión fetal, su extirpación debe ser realizada en época oportuna (primeros meses del embarazo) para evitar que la cicatrización sea un problema futuro.

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