Resumen
ANTECEDENTES: El linfoma de Burkitt se deriva de las células B germinales; es muy agresivo y puede tener una incidencia extraganglionar elevada, se localiza, incluso, en sitios tan infrecuentes como la mama, se relaciona con el embarazo y el puerperio.
CASO CLÍNICO: Paciente de 19 años, en curso del segundo embarazo, con parto dos años previos a su padecimiento actual, ciclos menstruales irregulares, sin método anticonceptivo. Acudió a recibir atención a un centro de primer nivel a las 22 semanas de embarazo debido al aumento de tamaño de la mama derecha, iniciado 20 días antes. En la exploración física se advirtieron: aumento de volumen, eritema e hipertermia en la mama derecha. La sonografía reportó: mama derecha con engrosamiento de piel, aumento de volumen, ecogenicidad heterogénea, vascularidad aumentada y conservada, sin adenopatías. Ante la insuficiencia se le indicó hemodiálisis, con respuesta satisfactoria. Con el reporte de la biopsia e inmunohistoquímica se estableció el diagnóstico de linfoma de Burkitt. Se le indicó quimioterapia con rituximab, etopósido, vincristina, doxorrubicina y ciclofosfamida. El embarazo se interrumpió a las 34.4 semanas debido al estado fetal no tranquilizador, a expensas del registro cardiotocográfico no reactivo (categoría 2) y la restricción del crecimiento intrauterino tipo 1.
CONCLUSIÓN: Las masas mamarias producidas por neoplasias malignas durante el embarazo o puerperio representan un desafío diagnóstico para el clínico. El procedimiento diagnóstico y el tratamiento deben estar a cargo de un equipo multidisciplinario.
PALABRAS CLAVE: Linfoma de Burkitt; células B; mamas; embarazo; examen físico; hipertermia; sonografía; quimioterapia.