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Solo unas palabras acerca del Dr. Don Carlos Fernández del Castillo Sánchez

Periodicidad: mensual
Editor: Alberto Kably Ambe
Abreviatura: Ginecol Obstet Mex
ISSN: 0300-9041
ISSNe: 2594-2034
Indizada en: PubMed, SciELO, Índice Médico Latinoamericano, LILACS, Medline.

Solo unas palabras acerca del Dr. Don Carlos Fernández del Castillo Sánchez
Vigésimo cuarto presidente AMGO 1978-1979
Décimo tercer presidente de la FEMECOG 1995-1997

Just a few words about Dr. Don Carlos Fernández del Castillo Sánchez
Twenty-fourth president AMGO 1978-1979
Thirteenth president of FEMECOG 1995-1997

| 20 de Enero de 2023



La estatura de los grandes requiere la perspectiva del tiempo para apreciar su valor.

Dr. José Manuel Septién

Para conocer y apreciar al Dr. Carlos Fernández del Castillo Sánchez es necesario abrir diferentes ventanas en su largo episodio como ser humano, no bastan los datos breves y las fechas frías, para hablar de las mucha facetas y actividades que tuvo en su vida.

No pudo cambiar su destino, prefirió ser un hombre de bien, solícito para sus semejantes y buena persona.

Su apego a la vocación y su responsabilidad quedan de manifiesto en su desempeño en los diversos hospitales a los que sirvió, tanto públicos como privados.

Su paso fue trascendente y fructífero como directivo de la Asociación Mexicana de Ginecología y Obstetricia, Asociación Mexicana para el Estudio de la Fertilidad y la Reproducción, Federación Mexicana de Asociaciones de Ginecología y Obstetricia.

Como historiador, sus pláticas sobre medicina prehispánica y sobre médicos ilustres eran instructivas, llenas de colorido y de verdad histórica. Esta rama de la medicina fue su debilidad y le profesó gran devoción.

Como amigo, fue un hombre sin edad, tan amigo del viejo como del joven. Fue amigo de todos y todavía más del que lo necesitó.

El Dr. Jorge Kunhardt Rasch cuando se refiere al Dr. Fernández del Castillo como profesor dice que reflejaba un deseo enorme de trasmitir conocimientos. Cuando se nace como él, con las cualidades y buenas influencias, lo difícil es mantener y cultivar las primeras e igualar y superar las segundas. Sin embargo, él lo logró con su espíritu inquieto y un deseo incansable de superación no solo en el ámbito médico, la docencia y el academismo, sino también con su familia en las relaciones humanas, culturales y religiosas, constancia que lo llevó al sitio que la vida le dio.

El Dr. Alberto Kably Ambe, actual editor de la revista Ginecología y Obstetricia de México, ha dicho “Pocos son los hombres que evitan el olvido y son los que mantienen el espíritu humanista ya poco entendido por las generaciones actuales. Se puede afirmar que Don Carlos Fernández del Castillo, con cualidades muy firmes y atinadas virtudes, ha pasado a ser uno de esos ejemplos inolvidables de la vida, de la medicina contemporánea en general y de la Ginecoobstetricia en particular”.

En particular y enfocado a esta revista, fungió como editor durante poco más de 20 años dejando una estela que aún ahora, es la guía que mantiene el espíritu del grupo que edita esta publicación.

Siempre gozó de gran prestigio por su competencia profesional y su gran calidad humana.

En 1971 solicitó su admisión al Opus Dei como miembro Supernumerario. Se caracterizó por ser un hombre profundamente humano.

Recibió muchos reconocimientos por su trayectoria profesional. Siempre que le decían que querían hacerle algún reconocimiento procuraba evitarlo diciendo con gracia que preferiría que no se le tuviera ninguna consideración, pues “el incienso siempre tizna”.

Dejó un recuerdo imborrable, enseñó con el ejemplo de su vida la entrega apasionada a la medicina, la congruencia en los principios éticos, una vida cristiana vivida a carta cabal y el valor de la amistad y la importancia de la familia. Siempre con un rostro sereno y una sonrisa alegre.

El Dr. Carlos murió como vivió, con optimismo, gran sentido del humor y acompañado por el calor de su familia. Recibió, como siempre fue su deseo, todos los auxilios espirituales antes de fallecer.

Muchos de los que lo conocimos podemos decir, gracias Don Carlos, gracias, maestro, gracias en nombre de todos los que hemos tenido la dicha de ser sus alumnos y amigos.

José de Jesús Montoya


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