Ginecol Obstet Mex. 2017 diciembre;85(12):853-861. DOI: https://doi.org/10.24245/gom.v85i12.1583
Ávila-Vergara MA,1 Cardona-Osuna ME,2 Guzmán-Gutiérrez LE, 3 Espínola-Magaña KM,4 Caballero-Rodríguez CB,5 Di Castro-Stringher P,6 Vadillo-Ortega F7
1 Profesor de Clínica de Ginecología y Obstetricia, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Sinaloa, Culiacán, Sinaloa, México.
2 Adscrito al Departamento de Ginecología y Obstetricia, Hospital General Regional 17, Instituto Mexicano del Seguro Social, Cancún, Quintana Roo, México.
3 Adscrito al Departamento de Ginecología y Obstetricia, Hospital General Regional 17, Instituto Mexicano del Seguro Social, Culiacán, Sinaloa, México.
4 Adscrito al Departamento de Patología, Hospital General Regional 17, Instituto Mexicano del Seguro Social, Cancún, Quintana Roo, México.
5 Departamento de Patología, Hospital General Regional 1, Instituto Mexicano del Seguro Social, Culiacán, Sinaloa, México.
6 Instituto de Esterilidad y Salud Reproductiva, Ciudad de México
7 Unidad de Vinculacion de la Facultad de Medicina, UNAM con el Instituto Nacional de Medicina Genómica, Ciudad de México.
Resumen
ANTECEDENTES: el embarazo molar coexistente con un feto vivo es una rareza y un reto médico porque se asocia con complicaciones maternas graves que ponen en riesgo la vida de la madre y su hijo.
CASOS CLÍNICOS: Caso 1: paciente con embarazo gemelar, con mola completa coexistente con feto vivo y terminación del embarazo por cesárea a las 33 semanas, nació una niña viva, de 1530 g, que sobrevivió sin complicaciones. Caso 2: paciente con mola parcial, embarazo complicado con preeclampsia severa, hipertiroidismo y placenta previa. La gestación se interrumpió por cesárea a las 24 semanas, el feto pesó 625 g y no sobrevivió a las maniobras de reanimación neonatal.
CONCLUSIONES: en las pacientes con embarazo molar coexistente con feto vivo deben valorarse las complicaciones presentes o potenciales que condicionan el riesgo de muerte materna y perinatal. La atención médica debe ser multidisciplinaria y siempre de común acuerdo con los padres.
PALABRAS CLAVE: mola hidatiforme completa, mola hidatiforme parcial, feto vivo, embarazo gemelar.
Hydatidiform mole coexisting with a live fetus greater than 20 weeks of gestation: Two cases report.
Ginecol Obstet Mex. 2017 Dec;85(12):853-861. DOI: https://doi.org/10.24245/gom.v85i12.1583
Ávila-Vergara MA,1 Cardona-Osuna ME,2 Guzmán-Gutiérrez LE, 3 Espínola-Magaña KM,4 Caballero-Rodríguez CB,5 Di Castro-Stringher P,6 Vadillo-Ortega F7
1 Profesor de Clínica de Ginecología y Obstetricia, Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Sinaloa, Culiacán, Sinaloa, México.
2 Adscrito al Departamento de Ginecología y Obstetricia, Hospital General Regional 17, Instituto Mexicano del Seguro Social, Cancún, Quintana Roo, México.
3 Adscrito al Departamento de Ginecología y Obstetricia, Hospital General Regional 17, Instituto Mexicano del Seguro Social, Culiacán, Sinaloa, México.
4 Adscrito al Departamento de Patología, Hospital General Regional 17, Instituto Mexicano del Seguro Social, Cancún, Quintana Roo, México.
5 Departamento de Patología, Hospital General Regional 1, Instituto Mexicano del Seguro Social, Culiacán, Sinaloa, México.
6 Instituto de Esterilidad y Salud Reproductiva, Ciudad de México
7 Unidad de Vinculacion de la Facultad de Medicina, UNAM con el Instituto Nacional de Medicina Genómica, Ciudad de México.
Abstract
BACKGROUND: Coexistance of molar pregnancy and alive fetus is an extremely rare condition but a medical challenge when it is present. Several maternal medical complications are associated with these pregnancies including both mother and fetus life-threatening conditions.
CLINICAL CASE: Two cases of molar pregnancies are presented in this paper. First was a twin pregnancy with a complete hydatidiform coexisting with a live fetus and cesarean birth at 33 weeks of gestation of a live female weighing 1,530 g. that survived without complications. Second case was an incomplete mole complicated with severe pre-eclampsia, hypertiroidism, and placenta previa; pregnancy was interrupted at 24 weeks of gestation and a fetus weighing 625 g was extracted by cesarean section, the neonate did not survive.
CONCLUSION: In the presence of molar pregnancy coexisting with a live viable fetus, the present or potential complications that determine the risk of maternal and perinatal death, must be carefully assessed. A third-level perinatal facilities must be available for this kind of pregnancy complication.
KEYWORDS: Complete hydatidiform mole; Incomplete hydatidiform mole; Live fetus; Multiple gestation
Correspondencia/correspondence
Marco Antonio Ávila Vergara










